0%

Valor, Verdad, Virtud

Programa: Reflexión sobre los Libros Azules


Lista de tracks:


Valor, Verdad, Virtud

Reflexión sobre los Libros Azules

Sumar a la lista de reproducción

Reseña:


(Escuchado/descargado 24 veces, 1 visitas hoy)
9+

Se necesita valor para tomar decisiones espirituales y cumplirlas, se necesita valor para ajustar vuestras vidas —diariamente y en todas las relaciones— a la necesidad del momento y al servicio del género humano; se necesita valor para demostrar a quienes los rodean que la presente catástrofe mundial es más importante para ustedes que los mezquinos asuntos de sus vidas individuales y contactos rutinarios; se necesita valor para desechar los pretextos que hasta la fecha les han impedido participar en el esfuerzo total que hoy caracteriza las actividades de la Jerarquía; se necesita valor para hacer sacrificios, negar tiempo a actividades no esenciales y lidiar con el cuerpo físico como si estuviera libre de todos los impedimentos; se necesita valor para ignorar las flaquezas que puedan estar presentes, el cansancio incidente a una larga vida, las tendencias físicas que perjudican y limitan vuestro servicio, el insomnio que proviene de las presiones mundiales o de un programa de vida mal regulado y la nerviosidad y tensión que es la suerte común a todos; se necesita valor para acometer la vida en nombre de otros y obliterar vuestros propios deseos en la emergencia y necesidad.

¿Se dan cuenta de que la verdad debe ser forjada en la estructura del diario vivir, antes de poder impartirse sin peligro una nueva verdad?

Recuérdese que las ideas correctas son de naturaleza temporaria y finalmente deben ocupar su lugar como verdades parciales y cederlo más tarde a la verdad mayor. Un hecho del momento es visto luego como parte de un hecho mayor. Un hombre puede haber captado algunos de los principios menores de la Sabiduría Eterna con mucha claridad, y estar tan convencido de su corrección que, olvidándose del todo mayor, construye una forma mental sobre la verdad parcial que ha visto, lo que puede convertirse en una limitación y mantenerlo prisionero, impidiendo su progreso. Está tan seguro de poseer la verdad, que no puede ver la verdad de otro. Puede estar tan convencido de la realidad de su propio encarnado concepto de lo que puede ser la verdad, que olvida las limitaciones de su propio cerebro y que la verdad ha llegado a él mediante su propia alma, matizada por su rayo y construida en cierta forma por su mente personal separatista. Vive sólo para esa pequeña verdad, no puede ver otra; quiere inculcar su forma mental a otras personas, y se convierte en un fanático obsesionado y mentalmente desequilibrado, aunque el mundo lo considere cuerdo.

Toda verdad registrada es susceptible de muchas interpretaciones, y que ellas se revelan con creciente claridad a medida que él [el discípulo] toma una iniciación tras otra y a medida que desarrolla respuesta consciente.

No hay carácter definitivo alguno en la presentación de la verdad; se desarrolla y crece para satisfacer la creciente demanda de luz por parte del hombre.

Únicamente lo que conozcan por sí mismos y experimenten conscientemente en sí mismos, es de importancia y constituye la verdad para ustedes. Lo que digan otros, aunque sea yo, no tiene propósito vital alguno, excepto ampliar o corroborar una verdad conocida, y crear ilusiones o responsabilidades hasta rechazarla o experimentarla en su propia conciencia. ¿Comprenden lo que quiero significar?

Nuevas verdades (quiero significar verdades nuevas para los pensadores preclaros, sólo percibidas tenuemente por los esoteristas avanzados) se hallan suspendidas sobre el horizonte de la mente humana. Se está preparando el terreno para sembrar esta nueva simiente y fijando la etapa para la entrada de los nuevos actores en el gran drama del despliegue de la revelación de la Deidad.

El hombre está captando firmemente ciertos grandes conceptos. Grandes esperanzas toman forma y se convertirán en el diseño de la vida humana. Grandes conjeturas se transformarán en teorías experimentales y posteriormente llegarán a ser hechos comprobados. Una gran conmoción y movimiento está en marcha. El mundo de los hombres se agita en respuesta a la afluencia de energía espiritual. Dicha energía ha sido evocada por la inconsciente e inaudible demanda de la propia humanidad. La humanidad —por primera vez en la historia— ha llegado a ser espiritualmente invocadora.

La virtud es la introducción de nuevas energías y de un nuevo ritmo vibratorio a fin de convertir al alma en el factor controlante positivo y las fuerzas del alma reemplazar a las de los cuerpos. Este es el proceso que concierne a la formación del carácter.

La virtud es la manifestación en el hombre del espíritu de colaboración con sus hermanos, y exige altruismo, comprensión y total olvido de sí mismo. El vicio es la negación de dicha actitud. Ambas palabras en realidad significan simplemente perfección e imperfección, conformidad a un divino principio de hermandad o un fracaso en alcanzar tal principio. Los principios son variables y cambian de acuerdo a la expansión del hombre hacia la divinidad. También varían de acuerdo al destino del hombre al ser este destino afectado por su tiempo y época, su naturaleza y medio ambiente circundante. Se modifican también según la etapa de desarrollo evolutivo. El estándar del logro no es hoy lo que era hace mil años, ni de aquí a mil años será lo que es hoy.

Una lectura cuidadosa, la reflexión tranquila y la aplicación práctica de la verdad presentida y de la idea intuida, traerán gradualmente el esclarecimiento y conducirán a la aquiescencia en las técnicas del Alma, y la apropiación de la enseñanza.

 

Extraído de Un Tratado sobre Magia Blanca, Discipulado en la Nueva Era Tomos I y II, Los Problemas de la Humanidad, Telepatía y el Vehículo Etérico, Psicología Esotérica Tomos I y II, y Los Rayos y las Iniciaciones. Citas contenidas en el libro de recopilación Reflexionen sobre Esto.

(Escuchado/descargado 24 veces, 1 visitas hoy)
Compartir

Detalles:


Descubrir más
Play Imagen Título
Programa