0%

Abuso Verbal: ¿Existe el abuso espiritual?/ La Avaricia  

Publicado Por: Cris En:


Continuamos leyendo el libro

                                     Abuso Verbal

                    La Violencia Negada de Patricia Evans

CAPITULO XVIIIPREGUNTAS FRECUENTES

3. La interrogación, ¿es una categoría del abuso verbal?

La interrogación es una forma de desvío. Si una respuesta es interrumpida con otra pregunta y después, tan pronto como se intenta responder la última pregunta se recibe otra, y cada pregunta es expresada con urgencia, se desvía el curso de los pensamientos una y otra vez. Una mujer que experimentó esto dijo: «Yo sentía como si mi cerebro se hubiera convertido en una rosquilla. No pensaba que fuera un abuso. Creía que yo debía esforzarme por contestar o descubrir cuál era la pregunta. Quería responderla pero ya recibía una nueva. Sentí que había fracasado. Me llevó una semana recuperarme y volver a sentirme normal».

 

4. ¿Qué es un doble mensaje y cómo puede afectarme?

Gran parte de la confusión existente en las relaciones de violencia verbal se origina en los «dobles mensajes». El doble mensaje básico en una relación de abuso verbal es «Te amo» y «No te amo». Uno de los contextos más comunes en los que se produce el abuso verbal es en un matrimonio o en una pareja estable. Se supone que los matrimonios o las relaciones estables están basados en el amor mutuo. El abuso en este contexto es «productor de locura» porque presenta un doble mensaje. Éste es el hogar (un lugar seguro). Aquí se lleva a cabo el abuso (un «lugar» no seguro).

Cuando se transmiten dos mensajes al mismo tiempo, la persona que los recibe se encuentra entre dos informaciones contradictorias. Había un hombre muy violento que cuando hablaba de su relación con una mujer a la que golpeaba periódicamente, decía: «Si tenemos problemas es porque la amo demasiado». Esta declaración es «productora de locura». El amor no crea problemas. El dominio sí.

Mar.—

5Si debo aceptar a mi compañero, ¿significa eso que debo aceptar las cosas que me dice o la forma en que me trata?

Lo más duro de aceptar es la realidad del abuso, lo que la propia experiencia está diciendo. Una mujer puede dudar de sí misma y de toda su experiencia. Si además cree que debe aceptar la conducta de su compañero, le resultará aún más difícil aceptar su propia verdad.

Algunas mujeres creen que la aceptación de la conducta violenta de su compañero es una prueba de su amor. Por ejemplo, Nicole Brown sostenía la confusa creencia de que debería haber aceptado mucho más aún. La aceptación del abuso expresa confusión o miedo al daño físico, tanto a la mujer como a los niños.

6 ¿Existe el abuso espiritual?

     Sí, existe. A veces el Poder Sobre la gente se disfraza de Dios. En esos casos se dice a unas personas (las mujeres) que tendrán que someterse a la voluntad de otras personas (los hombres). A esta maléfica dominación se le da el nombre rimbombante de «la voluntad de Dios». Éste es otro ejemplo de cómo se toma el nombre de Dios en vano. A veces toda una comunidad es adoctrinada de este modo, tanto mujeres como hombres. Una mujer puede llegar a creer que la voluntad de Dios es la voluntad de su marido o de otro hombre. Esta misma mujer, que no se atrevería a decir a un hombre que siguiera sus directivas, puede no cuestionar el hecho de que alguien le diga cómo debe vivir su vida.

Cuando las mujeres que han aprendido a aceptar esta forma de dominación despiertan a la realidad de su propia espiritualidad y hasta descubren la historia de la espiritualidad femenina, dicen que se sienten liberadas y al mismo tiempo profundamente traicionadas. Hay algo muy perverso en el uso de la idea de «Dios», que para mucha gente representa «Amor», para enseñar la dominación; mucha gente se siente afectada por ella.

Nor.—

7. Mi marido dice que se siente agredido cuando no obedezco sus órdenes. ¿Se puede considerar que es así sólo porque él lo sienta?

     El abuso es la dominación de una persona por otra. El dominador se siente agredido si no tiene éxito en el ejercicio de la dominación sobre su pareja o quizá porque ella se resista. Por eso él puede sentirse disminuido ante sus propios ojos, especialmente si piensa que ser hombre es dominar. De manera similar, y si llevamos el caso al extremo, podemos presumir que un violador se siente más hombre si consigue violar (usar) a una mujer, y mucho menos hombre si no tiene éxito en su intento. Esto guarda relación con la idea internalizada y equivocada de que una mujer es un objeto que se puede usar y que un hombre verdadero debería usarla. Esto da la impresión de que el marido confunde a su mujer con una sirviente o con una esclava. Posiblemente él siente como un fracaso que ella no actúe como tal y no puede renunciar a la creencia de que ella «debe» obedecerlo.

8. ¿Sería conveniente escribir sobre las experiencias masculinas de abuso verbal en una relación?

     La mejor autoridad en experiencia masculina de abuso verbal en una relación son los mismos hombres; ellos deberían ser los más capaces para describirla. Yo tengo muy poca información sobre este tema. Sin embargo, por lo que he oído, parecería que los hombres tienen más experiencia de abuso verbal en la cultura en general, especialmente en lo que se refiere a que una persona prevalezca sobre otra, o a que se les diga que tienen que actuar de cierta forma, o a que deban avenirse a las ideas de otros sobre lo que debe ser una persona, para ser aceptados como hombres por los otros hombres.

Mar.—

9. ¿Cómo puedo reconocer al abusador verbal encubierto que me dice lo que quiero oír para pescarme? Yo quiero mantener mi optimismo, estar abierta pero protegida, ser positiva pero realista.

     El momento de reconocer el abuso es, por supuesto, aquel en que se produce, pero el abuso encubierto puede desafiar hasta el extremo la capacidad discriminatoria de una mujer. Sin embargo, si él hace comentarios que lastiman pero asegura que se trata de una broma, es un abusador. La relación agresiva es más una actitud permanente, no un momento aislado de ira o irritación por una diferencia de opinión.

Un hombre me contó que un día, cuando él y su novia volvían en coche a casa después de haber ido al cine, ella expresó una opinión distinta de la suya sobre la película que acababan de ver. Por alguna razón, me dijo, él se enfadó y comenzó a levantarle la voz (Todavía no se explica por qué lo hizo.)

La luz del semáforo cambió y el coche tuvo que detenerse. La mujer dijo: «¡Tus palabras son insultantes!», bajó del coche y se marchó. Él la llamó repetidas veces por su nombre pero ella ya no estaba. «Desapareció en la noche», dijo.Se sintió muy sacudido. El tránsito impidió que él la siguiera. Se fue a casa. Ella no había llamado. Finalmente, apareció dos días después. Él nunca volvió a hacerlo.

Nor.—

10. ¿No es más apropiado que nos concentremos en no aceptar la agresión en lugar de hacer del problema una cuestión de género?

     Cuando nos referimos a las relaciones de pareja entre adultos, no podemos hacer del abuso verbal una cuestión de género porque ya lo es.

11. Las mujeres, ¿eligen inconscientemente a los abusadores para vérselas con sus problemas no resueltos?

     Las mujeres eligen a un compañero entre los hombres que las cortejan. Los sienten como si fueran personas atentas y cariñosas porque mientras las están cortejando su trato es conciliatorio. Sin embargo, una vez que él la ha «pescado», si cree que ahora que tiene derechos y prerrogativas es superior, que si demuestra vulnerabilidad y calidez es inferior, que si revela sus sentimientos demuestra debilidad, que ha nacido para mandar a una mujer, que no tiene la responsabilidad de edificar y mantener la relación, que él debería ser el centro de su atención y que ella debería hacer lo que él le exija, su actitud y su trato hacia ella cambiarán.

                                         FINAL DEL LIBRO

 

 

SEGUNDA PARTE

Nuevo Micro:

LOS PECADOS CAPITALES

Continuamos la revisión de estas faltas cardinales,

propias de la condición humana  que

nos acosan a lo largo de la vida

 

La AVARICIA

 

          La avaricia es como la llama, cuya violencia aumenta en proporción al incendio que la produce. Séneca

         – La avaricia ha arruinado más almas que la extravagancia. Charles Caleb Colton

 


COMPARTIR
Descubrir más
JugarCubiertaEl Título De La Pista
La Pista De Los Autores