0%

Adicción a una persona: existencia contra no existencia

Publicado Por: Claudio En:


La mayoría de personas que sienten que no podrían sobrevivir a la pérdida de un amante no tienen un pasado tan inestable como esta mujer y no tienen que permanecer en cama durante meses. Pero, incluso sin esta historia pasada tan claramente insegura, otras experiencias más corrientes de un padre que ocasionalmente está ausente, ya sea física o emocionalmente, le podrían dejar vulnerable al sentimiento de «No puedo vivir sin él o ella». Y este miedo puede ser igual de poderoso si es usted el que se va o si es usted el que es abandonado.

Así que usted también tendrá que diferenciar la realidad de su situación actual de los sentimientos de dependencia que provienen del nivel de Hambre de cariño. Debe empezar por reconocer que sus sentimientos actuales son un mensaje sobre algo que sucedió durante los primeros años de su vida que puede haber intensificado sus comprensibles dudas infantiles sobre su capacidad de sobrevivir si se rompe una conexión básica. Es extremadamente útil concentrarse en dicho período de su vida. ¿Qué sabe de él? ¿Acaso se dieron las circunstancias que interfirieron con un flujo estable de seguridad de supervivencia de los más cercanos a usted? ¿Su madre estaba fuera mucho tiempo? ¿Estaba enferma? ¿Estaba especialmente preocupada por otros factores inquietantes de su vida? ¿La «perdió» durante un tiempo a través del nacimiento de un hermano? ¿Estaban ocupados sus dos padres? ¿Y usted? ¿Estuvo gravemente enfermo durante estos primeros años? ¿Estuvo hospitalizado?

Las circunstancias no tienen que ser tan concretas para que usted sienta la necesidad de conservar el «recuerdo» universal humano de necesitar otra persona especial para sobrevivir. Puede ser útil para usted averiguar y hacer encajar todo lo que pueda de ese período. Haga preguntas. Mire fotos. Intente enfocar sus propios recuerdos borrosos. Normalmente, lo más importante es el recuerdo de un ambiente o un humor, como el caso de una persona que dijo: «No recuerdo nada específico, pero tengo la sensación de que mi madre solía estar muy distraída y de que yo tenía miedo de caerme de sus brazos. Pero, otras veces, cuando estaba plenamente ahí, me sentía seguro».


COMPARTIR
Descubrir más
JugarCubiertaEl Título De La Pista
La Pista De Los Autores