0%

Conciencia Publica II – Iluminando

Programa: La voz del silencio


Lista de tracks:


Conciencia Publica II - Iluminando

La Voz del Silencio

Sumar a la lista de reproducción

Reseña:


(Escuchado/descargado 46 veces, 1 visitas hoy)

Éstos son días en que las líneas de demarcación entre las Fuerzas del Materialismo y las Fuerzas de la Luz deben ser claramente definidas. Cuando el contraste entre el camino del amor y la buena voluntad, el camino de la crueldad y del odio, sean claramente definidos en la Tierra, los discípulos adoptarán una actitud imparcial. A este grupo le corresponde la difícil tarea de mantenerse firme en el plano físico contra lo que sea destructivo y odioso (en el verdadero sentido de la palabra), haciendo todo lo posible para terminar con los agentes destructores, llevándolos a una final impotencia y, al mismo tiempo, manteniendo una actitud interna de plena inofensividad y comprensión amorosa. Hermanos míos, hay principios e ideales en el mundo de hoy por los cuales vale la pena luchar, pero mientras siga la lucha es necesario mantener y crear conscientemente ese campo de viviente y amorosa energía que eliminará la brecha entre los dos factores y grupos opuestos, y así se posibilitará posteriormente el contacto. Algunos de ustedes no piensan con la suficiente claridad sobre las cuestiones involucradas, porque se preocupan indebidamente de los signos externos de la lucha y pierden de vista la perspectiva de largo alcance. La vida dual de participación mundial, activa en la lucha contra lo que trata de impedir y destruir el avance de la humanidad y sus más elevados ideales y -al mismo tiempo- mantener una firme actitud de amor, no es fácil, especialmente para algunos de ustedes. Es tan grande la integración humana, que hoy una persona o grupo no puede aislarse de las actividades y del bienestar humano. Tampoco es adecuada una actitud negativa para la solución de la presente crisis mundial. Los que se niegan a participar en el karma y el sufrimiento mundiales, hallarán inevitablemente que su progreso se demora, por apartarse de la gran marea de la fuerza espiritual que actualmente afluye en corrientes regeneradoras a través del mundo de los hombres. El presente conflicto mundial es análogo al grave conflicto que se está llevando a cabo dentro de los corazones y las vidas de los aspirantes y discípulos mundiales, y es imprescindiblemente el signo de que están entrando en el sendero del discipulado consciente. El yo superior y la personalidad se enfrentan para tomar la decisión que el alma (el yo) espera en su propio plano. Esto también le ocurre al aspirante mundial, la Humanidad. Reflexionen cuidadosamente sobre esta idea. No es posible para los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo desligarse en la actualidad de la grave situación que se ve y percibe. Ellos no deben ni pueden eludir el callejón sin salida del entrenamiento personal y de los intereses individuales. Si tal es la actitud que adoptan, entonces muy poco puedo hacer por ustedes, pues indicaría la incapacidad de diferenciar los valores, el deseo de abstraerse mentalmente de lo desagradable y desdichado y pasar la responsabilidad a otros, además del fracaso de identificarse con la humanidad.

Todos somos capaces de agregar nuestra cuota mental a los recursos de una opinión pública iluminada. Se ha dicho que “nada puede detener una idea en el momento de ser captada”. Quienquiera se haya esforzado en trabajar con ideas y pensarlas cabalmente para que adquieran formas constructivas, sabe muy bien que lo que precede al surgimiento de una idea para darle una clara expresión de la vida, es un proceso largo y frecuentemente arduo, que debe ser pensado y aplicado repetidas veces a fin de relacionar la idea a las circunstancias diarias. Esta analogía es aplicable también al cuerpo del mundo. El hecho de que a ciertas ideas les haya llegado el momento de penetrar en la mente pública, se debe al perseverante, profundo y responsable pensamiento de muchos individuos que han preparado e iluminado el camino practicando la

buena voluntad, de modo que las energías de la luz y del amor fueran incluidas en la palestra de los acontecimientos mundiales.

El propósito de estos siete procesos generales es, como dijimos, efectuar cambios efectivos en la conciencia a fin de percibir la realidad viviente que subyace detrás del proceso, que permite comprenderla primero y ser absorbida después por la personalidad y, finalmente, convertirla en inspiración de un nuevo modo de vivir y de servir hasta alcanzar la unicidad, esencial revelación del ser, posible para todo aquel que comienza a exteriorizar la buena voluntad en forma efectiva y práctica en bien de la entera familia humana.

La unicidad se alcanza por medio del esfuerzo, el reconocimiento y la comprensión que abren el camino a la revelación cuando se comprende que la unidad es un factor en la propia vida y parte de la conciencia, supuestos posibles cuando las energías de la luz y del amor logran abrir las compuertas de la mente y el corazón para que desaparezcan las oscuras y malignas reacciones que obstruyen las ideas, planes y actividades. Una vez canalizadas ambas energías, a través de la buena voluntad, compartimos unidos el servicio progresivo.

Sin buena voluntad no hay desarrollo espiritual o expansión de conciencia, porque la naturaleza animal-humano-divina no puede pasar de un estado a otro hasta que la voluntad despunte y la bondad alboree, por ser esa condición real de la conciencia humano-divina la que en cualquier instante nos relaciona con las causas: la luz, el amor y la voluntad; o con los efectos: la revelación, la comprensión y la decisión.

Este modo de ser lleva a comprender cómo identificarnos con nuestro deber en la vida cotidiana, sin dejarnos absorber por las menudencias y trivialidades diarias que nos envuelven en la objetividad y nos impiden cumplir nuestro deber en toda la esfera de la vida, la conciencia y la forma.

De este modo servimos y compartimos la responsabilidad de establecer correctas relaciones humanas entre los pueblos y las naciones, y vamos en pos de la paz y el progreso que garantizará el futuro de todo el reino humano. La Paz llega internamente si penetra en nosotros mismos, pero cada uno debe desarrollar su mente en forma cabal y concentrada y procurar que su corazón sea amoroso y comprensivo para demostrar buena voluntad. Los innumerables problemas que afectan al mundo hallarán una posible solución si se canaliza la energía de la buena voluntad. La Buena Voluntad es una energía omnipenetrante, unificadora y sanadora. Cada uno puede aplicarla y hacer contacto con ella aquí y ahora, porque siempre una puerta permanece abierta para prestar un servicio progresivo.

[Bibliografía: Discipulado en la Nueva Era T° I de Alice A. Bailey y las Secuencias de Buena Voluntad (web www.lucis.org de Fundación Lucis, Buenos Aires, Argentina. – Links: https://lucis.org/buena-voluntad-mundial/secuencias-de-buena-voluntad-%e2%80%93-inscripcion/)

(Escuchado/descargado 46 veces, 1 visitas hoy)
1+
Descubrir más
Play Imagen Título
Programa