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La Gran Aventura – Parte V (Continuación)

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La Gran Aventura - Parte V (Continuación)

Reflexión sobre los Libros Azules

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Reseña:


MUERTE: LA GRAN AVENTURA

PARTE V (Continuación)

[2] … en esta segunda parte estamos considerando el problema de la muerte o el arte de morir. Esto es algo que todas las personas gravemente enfermas deben encarar inevitablemente, y los que poseen buena salud deben prepararse para ello mediante el recto pensar y la sensata anticipación. La actitud morbosa que adopta la mayoría de la gente hacia el tema de la muerte y su negativa a considerarla cuando gozan de buena salud es algo que debe ser alterado y cambiado deliberadamente. Cristo demostró a Sus discípulos la correcta actitud cuando se refirió a Su venida e inmediata muerte en manos de Sus enemigos; Él los reprendió cuando evidenciaron congoja, recordándoles que Él estaba yendo a Su Padre. Siendo un iniciado de alto grado, quiso significar, esotéricamente hablando, que haría “la restitución a la Mónada”; la gente común y los que no han alcanzado el tercer grado de iniciados hacen “la restitución al alma”.

Quizás podría preguntarse si es posible dar una serie de reglas sencillas para ser seguidas ahora por todos aquellos que procuran establecer un ritmo tal que la vida misma sea no sólo ordenada y constructiva sino que cuando llegue el momento de retirarse de la envoltura externa no haya problema ni dificultad. Daré por lo tanto cuatro reglas sencillas que se relacionan con mucho de lo que todos los estudiantes actualmente hacen:

1. Aprender a mantenerse enfocados en la cabeza mediante la visualización, la meditación y la práctica constante de la concentración; desarrollar la capacidad de vivir acrecentadamente como el rey sentado en el trono entre las cejas. Esta es una regla que puede ser aplicada a los asuntos diarios de la vida.

2. Aprender a rendir servicio de corazón y no insistir emocionalmente en la actividad dirigida a manejar los asuntos ajenos. Esto significa, antes de cualquier actividad, responder a dos preguntas: ¿Estoy brindando este servicio a un individuo como individuo, o lo estoy haciendo como miembro de un grupo a un grupo? ¿Es mi móvil un impulso egoico o estoy impulsado por la emoción, la ambición de sobresalir y el deseo de ser amado o admirado? Estas dos actividades tendrán como resultado el enfoque de las energías de la vida arriba del diafragma y así se anulará el poder atractivo del plexo solar. En consecuencia este centro será cada vez menos activo y no
existirá tanto peligro de perforar la trama en ese lugar.

3. Aprender, cuando van a dormir, a retirar la conciencia a la cabeza. Esto debe practicarse definidamente como un ejercicio al entrar en el sueño. No deberían permitirse deslizarse en el
sueño sino procurar mantener la conciencia intacta hasta pasar conscientemente al plano astral. Debería intentarse el relajamiento, la cuidadosa atención y una constante abstracción hacia el centro de la cabeza, porque mientras el aspirante no haya aprendido a ser continuamente consciente de todos los procesos del sueño y a mantenerse al mismo tiempo positivo, hay peligro en este trabajo. Los primeros pasos deben darse con inteligencia y seguirse durante muchos años, hasta lograr
facilidad en el trabajo de abstracción.

4. Anotar y vigilar todos los fenómenos relacionados con el proceso de retiro, ya sea durante el trabajo de meditación o al dormir. Se hallará, por ejemplo, que muchas personas despiertan
sobresaltadas inmediatamente después de dormirse. Esto se debe a que la conciencia se desliza fuera por una trama que no está bien abierta y por un orificio parcialmente cerrado. Otros
podrán oír un chasquido violento en la región de la cabeza. Es causado por los aires vitales en la cabeza, que generalmente no percibimos, y es producido por una interna sensibilidad
auditiva que causa percepción de sonidos siempre presentes pero normalmente no registrados. Otros verán una luz cuando están por dormirse, o nubes de colores, o banderas y gallardetes de color violeta; estos son todos fenómenos etéricos de no mucha importancia, y se relacionan con el cuerpo
vital, las emanaciones pránicas y la trama de luz.

Efectuar esta práctica y seguir estas cuatro reglas durante años, facilitará grandemente la técnica del lecho de muerte, porque el hombre que ha aprendido a manejar su cuerpo cuando está por dormirse, tiene una ventaja sobre aquel que nunca ha prestado atención al proceso.

En relación con la técnica de morir sólo me es posible en este momento hacer una o dos sugerencias. No me ocupo aquí de la actitud de los asistentes, sino de esos puntos que harán más fácil el paso del alma transeúnte.

Primero, se ha de guardar silencio en la habitación. Esto ya se hace con frecuencia. Se ha de recordar que por lo general la persona moribunda está inconsciente. Esta inconsciencia es aparente, no real. De novecientos casos sobre mil hay percepción cerebral, con plena conciencia de lo que ocurre, pero existe parálisis completa de la voluntad para expresarse y total incapacidad para generar la energía indicadora de vida. Cuando el silencio y la comprensión reinan en la habitación del moribundo, el alma que parte puede retener con claridad la posesión de su instrumento hasta el último minuto y hacer la debida preparación.

En el futuro, cuando se sepa más sobre los colores, sólo se permitirá la luz naranja en la habitación de un moribundo, siendo instalada con una ceremonia apropiada cuando no haya posibilidad de
restablecimiento. El color naranja ayuda al enfoque en la cabeza, así como el rojo estimula el plexo solar y el verde tiene un efecto definido sobre el corazón y las corrientes de vida.

Ciertos tipos de música se utilizarán cuando se comprenda algo más en conexión al sonido, pero aún no existe ninguna música que facilite el trabajo del alma al abstraerse del cuerpo, aunque se descubrirá que ciertas notas del órgano son efectivas. En el momento exacto de la muerte, si se emite la nota propia de la persona, se coordinarán las dos corrientes de energía y finalmente romperá el hilo de vida, pero este conocimiento es demasiado peligroso para trasmitirlo y sólo podrá darse más adelante. Quisiera indicar el futuro y las líneas que deberán seguir los futuros estudios esotéricos.

También se emplearán frases mántricas y serán definidamente construidas en la conciencia de la persona moribunda por aquellos que están a su alrededor, o serán empleadas deliberada y mentalmente por él mismo. Cristo demostró su empleo cuando exclamó: “Padre, en Tus manos encomiendo Mi espíritu”. Y tenemos otro ejemplo en las palabras: “Señor, ahora dejarás a Tu siervo partir en paz”. El constante uso de la Palabra Sagrada entonada en voz baja o en una clave especial (a la cual responda la persona moribunda) podrá más adelante constituir una parte del ritual de transición acompañado con unción de aceite, según se practica en la Iglesia Católica. La extremaunción tiene una base oculta científica. La cima de la cabeza del moribundo debería también simbólicamente apuntar hacia el Este y los pies y las manos deberían estar cruzados.

Debería quemarse en la habitación sólo madera de sándalo y no permitirse ninguna otra clase de incienso, porque la madera de sándalo es el incienso del primer rayo o destructor, y el alma está
en proceso de destruir su morada.

Esto es todo lo que puedo comunicar por ahora sobre el tema de la muerte para la consideración del público en general. Pero les suplico activar lo más posible el estudio de la muerte y su técnica y llevar adelante la investigación oculta sobre este tema.
Extraído de: La Muerte, La Gran Aventura (recopilación de los Libros Azules, Alice Ann Bailey)

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