0%

La pereza

Programa: Reto al cambio


Lista de tracks:


La pereza

Reto al cambio

Sumar a la lista de reproducción

Reseña:


(Escuchado/descargado 76 veces, 1 visitas hoy)

 

La pereza es la esencia de la autocompasión; uno es perezoso, indolente, dado a pensar superficialmente sin ninguna precisión. Nuestras mentes están tan confundidas como nuestro corazón pues ambos están embotados. Y para entender la pereza –no para entender cómo salir de la pereza-, uno tiene que aprender de ella.

Como hemos visto antes, aprender sobre un problema es más importante que resolverlo, porque cuando uno ha aprendido sobre un problema ya lo ha resuelto. Así que ahora vamos a aprender sobre la pereza, esa indolencia extraordinaria que tenemos; sin acumular conocimientos sobre la pereza- lo cual es algo puramente verbal-.

Aprender implica investigar; y para investigar la mente debe estar libre para descubrir, y, no existe esa libertad, si uno solamente está de acuerdo o si niega, defendiéndose detrás de las palabras y conclusiones.  Estas son distracciones que impiden la claridad en que el aprendizaje debe tener lugar. Bien, ahora juntos vamos a aprender sobre la pereza, algo que especialmente tienen las gentes que viven en los climas tropicales como aquí, viviendo con gobiernos autoritarios, todo lo cual los sumerge en un letargo mental y una indolencia que los hace aceptar fácilmente las cosas. Tengamos en cuenta que para aprender debe haber una libertad para cuestionar todo.

Vamos pues ahora a aprender sobre este asunto que llamamos pereza. La esencia de la pereza es la autocompasión . Voy a ahondar en esto de la autocompasión porque, si no lo entendemos bien, no vamos a poder entender lo que sigue que es el sufrimiento. Es bueno el estar desocupado, es bueno el estar desocupado en el sentido de no estar en una actividad constante como una hormiga o como un mono que siempre están haciendo algo. La mayoría de nuestras mentes siempre están ocupadas con algo, palabras, problemas, ideas, decisiones, de manera que la mente siempre está charlando consigo misma; nunca pues está desocupada, nunca está quieta y vive en tensión . El caso es que una mente que está quieta es muy perceptiva y de instante en instante recibe lo verdadero.  Pero esa desocupación infinita no se puede confundir con la pereza. Una mente desocupada es una mente extraordinaria, porque ella no está atrapada en el afán de actuar ni está siempre charlando consigo misma acerca de las cosas.

Es decir existe la cualidad de estar desocupado, de estar quieto con un sentido de indiferencia que es necesario. Pero esa quietud, esa sensación de infinita desocupación, en la cual tiene lugar una instantánea visión de la realidad, es posible solamente si uno entiende la pereza, una pereza que no sólo es del cuerpo, sino que también es la pereza de aceptar ideas, pensamientos, afirmaciones, las que, al igual que un tranvía, lo llevan a uno siempre por los mismos rieles, pero uno no sabe ni se da cuenta que está atrapado en los rieles. Esa es la pereza: no saber, no darse cuenta que nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestras actividades siempre siguen la misma ruta, por unos mismos rieles. De manera que lo que uno piensa ahora es lo mismo que pensaba cuando tenía veinte o treinta años de edad, uno nunca cambia, no hay un desvío, no hay nada nuevo, no hay nada fresco.

J.Krishnamurti

5ta. Plática Pública marzo 4 1962

(Escuchado/descargado 76 veces, 1 visitas hoy)
0
Descubrir más
Play Imagen Título
Programa