0%

Reencarnacion

Programa: Reflexión sobre los Libros Azules


Lista de tracks:


Sumar a la lista de reproducción

Reseña:


(Escuchado/descargado 40 veces, 1 visitas hoy)
20+

La teoría de la reencarnación… se está volviendo cada vez más popular en Occidente; siempre fue aceptada en Oriente (aunque con muchas adiciones e interpretaciones tontas). Dicha enseñanza ha sido tan distorsionada como las enseñanzas de Cristo, Buda o Shri Krishna por sus teólogos de mente estrecha y limitada. Los básicos fundamentos de un origen espiritual, de un descenso a la materia, de un ascenso por medio de constantes encarnaciones en la forma hasta que esas formas sean expresiones perfectas de la conciencia espiritual que mora internamente, y de una serie de iniciaciones al finalizar el ciclo de encarnación, están siendo más rápidamente aceptados y reconocidos como nunca lo fueron.

El hombre reencarna sin apremio de tiempo. Encarna de acuerdo a las exigencias de las deudas kármicas, a la atracción de lo que él inició como alma, y porque ha sentido la necesidad de cumplir obligaciones instituidas; también encarna por un sentido de responsabilidad y para cumplir con los requisitos impuestos por un anterior quebrantamiento de leyes que rigen las correctas relaciones humanas. Cuando estos requisitos, necesidades del alma, experiencias y responsabilidades han sido satisfechos, penetra permanentemente “en la clara y fría luz del amor y la vida”, y no necesita (en lo que a él concierne) la etapa infantil de la experiencia del alma en la tierra. Está libre de imposiciones kármicas en los tres mundos, pero todavía está bajo el impulso de la necesidad kármica que le exige hasta la última posible pizca de servicio que esté en situación de prestar a quienes todavía están bajo la Ley de Deuda Kármica.

Parecería que hasta ahora sólo dos reglas se presuponen en conexión con el retorno de un ego a la encarnación física. Primero, que si no se ha alcanzado la perfección, el alma debe retornar y continuar el proceso de perfeccionamiento en la Tierra. Segundo, que el impulso que predispone al ego a tal acción es alguna forma de deseo insatisfecho. Ambas afirmaciones son verdad en parte y genéricas en efecto pero son sólo verdades parciales e incidentales a otras verdades mayores aún no presentidas u observadas con exactitud por los esoteristas; son secundarias y están expresadas en términos de los tres mundos de la evolución humana, de la intención de la personalidad y de los conceptos sobre tiempo-espacio.

Fundamentalmente no es el deseo el que impulsa al retorno, sino la voluntad y el conocimiento del plan.

Tampoco es la necesidad de lograr la perfección final lo que impele al ego a adquirir experiencia en la forma, porque el ego ya es perfecto.

El incentivo principal es sacrificio y servicio para esas vidas menores que dependen de la inspiración superior (que puede dar el alma espiritual) y la determinación de que ellas también puedan alcanzar estados planetarios equivalentes al del alma sacrificada. Tengan siempre presente esto cuando estudien el tema del renacimiento.

El punto de mayor interés reside en el hecho de que el renacimiento grupal tiene lugar en todo momento, y la encarnación del individuo es incidental a este gran acontecimiento. Esto ha sido en gran parte ignorado u olvidado debido al intenso y egoísta interés en la experiencia y vida personal, evidenciado en las detalladas conjeturas sobre el retorno individual expuestas en los libros comunes seudo ocultistas, siendo la mayoría inexacta y ciertamente sin importancia.

A medida que madura la identificación de un hombre con su grupo, el impulso del deseo se modifica, hasta que finalmente es sustituido por la voluntad grupal. Si se medita sobre esto se evidenciará que los Egos no vienen a la encarnación uno por vez, sino de acuerdo al impulso grupal y por lo tanto colectivamente.

El fundamento de la nueva sicología inevitablemente debe basarse en la premisa de que esta sola vida no es la única oportunidad del hombre para lograr la integración y final perfección. La gran Ley de Renacimiento debe ser aceptada, entonces se hallará que es en sí misma un agente liberador en cualquier momento de crisis o en cualquier caso-problema sicológico. El reconocimiento de que existen otras oportunidades y un principal extenso sentido de tiempo son tranquilizadores y de gran ayuda para muchos tipos de mente; su valor interpretativo demostrará ser iluminador a medida que el paciente capte el hecho de que detrás de él se hallan puntos de crisis donde su equipo actual puede demostrar que él alcanzó integración, garantizándole así la victoria sobre su actual crisis y difícil conflicto. La luz que esto arroja sobre las relaciones y el medio ambiente servirá para estabilizar su propósito y hacerle comprender lo inevitable de la responsabilidad. Cuando esta gran ley sea comprendida en sus verdaderas implicaciones y no interpretada en términos de su actual presentación infantil, el hombre asumirá la responsabilidad de vivir con un reconocimiento diario del pasado, una comprensión del propósito del presente, y con miras al futuro. Esto disminuirá grandemente la creciente tendencia al suicidio que la humanidad demuestra.

Por lo tanto, el primer postulado que debe formularse, y respecto al cual se tiene que educar al público, es que todas las almas encarnan y reencarnan bajo la Ley de Renacimiento. De allí que cada vida no sólo es una recapitulación de la experiencia sino un reasumir antiguas obligaciones, restablecer viejas relaciones, una oportunidad de pagar antiguas deudas, una posibilidad de restitución y progreso, un despertar de cualidades hondamente arraigadas, el reconocimiento de antiguos amigos y enemigos, la solución de repugnantes injusticias y la explicación de aquello que condiciona al hombre y hace que sea lo que es. Tal es la ley que ahora reclama reconocimiento universal y que, cuando sea comprendida por las personas pensantes, ayudará mucho a resolver los problemas del sexo y del matrimonio.

Cuando Cristo reaparezca… sabremos que estamos eternamente relacionados con las almas de todos los hombres, y que tenemos una definida relación con aquellos que reencarnan con nosotros, que están aprendiendo las mismas lecciones y pasando las mismas experiencias y experimentos con nosotros. Este conocimiento verificado y aceptado regenerará las fuentes mismas de nuestro vivir humano. Sabremos que todas nuestras dificultades y todos nuestros problemas son causados por nuestro fracaso en reconocer esta Ley fundamental, con sus responsabilidades y obligaciones; entonces gradualmente aprenderemos a regir nuestras actividades por su exacto y restrictivo poder. La Ley de Renacimiento personifica el conocimiento práctico que los hombres hoy necesitan para conducir recta y correctamente sus vidas, religiosa, política, económica, comunitaria y privada, y de este modo establecer correctas relaciones con la vida divina en todas las formas.

Compilado “El Alma, la cualidad de la Vida”; de los libros azules, los libros de Alice Bailey.

(Escuchado/descargado 40 veces, 1 visitas hoy)
Compartir

Detalles:


Descubrir más
Play Imagen Título
Programa