0%

Reflexión sobre la crisis mundial – Punto de vista Jerárquico

Programa: La voz del silencio


Lista de tracks:


Reflexión sobre la crisis mundial - Punto de vista Jerárquico

La Voz del Silencio

Sumar a la lista de reproducción

Reseña:


(Escuchado/descargado 86 veces, 3 visitas hoy)
82+

Los convoco a un período de claro pensar. No trato de moldear su acercamiento político a la vida, pero sí trato de ayudarlos a ver a la humanidad y su bienestar, no sólo en términos de vuestra propia nación o vuestro propio grupo político, sino en términos del todo, y como nosotros, los instructores en el aspecto interno, estamos obligados a verlo.

Una de las cosas que los guías espirituales de la humanidad trataron de hacer es llevar con toda claridad a la atención de los hombres la dualidad básica que existe en el mundo actualmente —la dualidad de la vida egoísta material y la de los objetivos espirituales altruistas, lo cual está hoy muy definido.

El problema puede ser expuesto muy simplemente. O la Jerarquía espiritual existe, con todas sus potencias de amor, sabiduría y habilidad en la acción, o durante edades la humanidad ha sufrido alucinaciones; o el Cristo y Su grupo de Maestros, iniciados y discípulos, son realidades en los procesos naturales de la evolución, históricamente probados y conocidos por Su actividad espiritual a través de las edades, o durante esas edades los hombres fueron víctimas de un gigantesco fraude. Aquí los enfrentaría con estas alternativas y quisiera que consideren su posición en estos asuntos.

Trataré de hablar con brevedad y claridad razonables, y lo hago completamente libre de lo que ustedes denominan partidismo. Hablo en términos de humanidad —sin distinción de raza, color o nación—; no tengo ningún punto de vista político particular porque sé que todas las potenciales teorías, ideologías y gobiernos son estados y condiciones temporales, controlando a diferentes grupos de seres humanos en su camino desde el estado humano al divino. Este es un punto de vista frecuentemente pasado por alto por muchos de ustedes que —temporaria y a menudo fanáticamente— pertenecen a uno u otro de estos efímeros estados de la mente y pasajeras actitudes humanas.

No tengo ninguna preferencia religiosa particular, sabiendo, como sé, que todos los caminos conducen a Dios y que el sentido de divinidad es tan dominante e inherente al corazón humano que nada en ningún momento puede extirparlo; vida, experiencia, tribulación, dolor y orientación humana instintiva conducen a todos los hombres finalmente de vuelta a la luz de Dios. Por lo tanto puedo amar, y amo, a todos los hombres, sin distinción de nacionalidad e ideas actuales, como lo hacen todos aquellos con quienes estoy asociado. Contemplando la pantalla en movimiento del tiempo con una visión que llega al futuro e incluye el pasado (pues esta es la prerrogativa de todos los discípulos entrenados del mundo), sé que los acontecimientos actuales desempeñarán su parte oportuna, darán lugar a otros en el momento apropiado, y que —cuando se completen los inmediatos procesos de reajuste en los valores humanos, los objetivos espirituales y los esquemas políticos, las orientaciones religiosas y las síntesis territoriales— el mundo se amoldará nuevamente a los procesos del diario vivir. La oportunidad y situación inmediata en que nos encontramos habrá demostrado ser dinámicamente útil o (tal es la penosa posibilidad) negativamente fútil. Se habrá inaugurado un nuevo ciclo de civilización, cultura y crecimiento coloreado por los antiguos tintes de deseo egoísta y codicia agresiva, o por la más nueva y más bella coloración de las relaciones internacionales felices y satisfactorias, de la comprensión religiosa y de la tan necesaria y demandada cooperación económica.

Tal posibilidad dual nos enfrenta hoy. Una —nueva, correcta y espiritualmente orientada; la otra, antigua, mala e indeseable. Aún queda por determinarse si el hombre avanzará en el modo de vida mejor o permitirá la perpetuación de las viejas costumbres y la dominación de los egoístas intereses personales, nacionales y raciales.

De allí la responsabilidad actual de los líderes nacionales, de los representantes del pueblo en los gobiernos, de las iglesias y de los intelectuales de todos los países, sin excepción alguna. No debería esquivarse ni eludirse la responsabilidad, lo cual sucede muy a menudo.

¿No sería posible que por medio del ascenso de la aspiración y el deseo espiritual del hombre, y por medio del descenso de las Potestades expectantes, puedan tener lugar ciertos grandes cambios, para los cuales todo el pasado ha sido sólo preparatorio y por medio de los cuales la era acuariana de hermandad y comprensión pueda hacerse sentir en virtud de estas grandes Potestades?

Las dos Lunas Llenas de Mayo y Junio les presentan una nueva oportunidad de participar en la liberación de la Vida planetaria de la esclavitud de las Fuerzas del Materialismo.

[Bibliografía: La Exteriorización de la Jerarquía (Alice A. Bailey, edición en revisión por Fundación Lucis, Buenos Aires, Argentina)].

(Escuchado/descargado 86 veces, 3 visitas hoy)
Compartir

Detalles:


Descubrir más
Play Imagen Título
Programa