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Sensibilidad, Serenidad y Soledad

Programa: Reflexión sobre los Libros Azules


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Sensibilidad, Serenidad y Soledad

Reflexión sobre los Libros Azules

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He manifestado que el primer requisito es sensibilidad. ¿Qué significa exactamente esto? No significa que ustedes son “almas sensibles” —esta acepción generalmente significa que son susceptibles, autocentrados y están siempre a la defensiva. Me refiero más bien a la capacidad que les permita expandir su conciencia hasta abarcar círculos cada vez más amplios de contacto; me refiero a la habilidad de mantenerse despiertos, alertas, agudos, para reconocer las relaciones y reaccionar rápidamente a la necesidad; estar atentos a la vida, mental, emocional y físicamente; desarrollar con rapidez el poder de observar simultáneamente en los tres planos de los tres mundos.

La sensibilidad que deseo ver desarrollada es esa viveza para el contacto con el alma, la impresionabilidad a la “voz del Instructor”, la vivencia al impacto de las nuevas ideas y a la delicada respuesta intuitiva. Tales son las características del verdadero discípulo. Lo que se debe cultivar es la sensibilidad espiritual.

El desarrollo de la sensibilidad es difícil de comprender. Los miembros del grupo de un Maestro y Su Ashrama tienen que llegar a ser más sensibles —sensibles al Maestro y a Sus consagrados trabajadores. No se puede ser sensible ni llegar a ser ordenado por un proceso o entrenamiento ordenado. Hombres y mujeres son sensibles, sólo que no lo saben, estando tan preocupados con los asuntos externos, con la vida de la forma y las cosas objetivas. Lo explicaré de otra manera. Lo que ustedes se dicen a sí mismos y a los demás —mediante vuestras palabras habladas o vuestra vida— es tan bullicioso que no es fácil ser lo que son y ser reconocidos como un ser espiritual. El Maestro es guiado por lo que Él sabe de ustedes en vuestros momentos tranquilos de aspiración, por lo que demostraron durante años como su tendencia fija en la vida, y por la forma en que reaccionan en momentos de crisis o tensión. La tarea del Maestro consiste en estimular al discípulo para que en todo instante sea lo que el Maestro sabe que él es en sus momentos más elevados.

Muchos alcanzarán la etapa en que pueden llegar a ser sensibles, si logran acallar las ruidosas afirmaciones de la personalidad y permiten penetrar la luz del alma. Sólo así se puede conocer y tomar contacto con el Maestro. Cuando lleguen a olvidarse de sí mismos y de sus reacciones personales, sus propias interpretaciones, y sus demandas personales, entonces descubrirán cómo y de qué manera el Maestro está tratando de impresionar a los discípulos y al grupo al que ustedes pueden estar afiliados. Entonces serán sensibles a esa impresión.

De allí que cultivar la serenidad emocional sea uno de los primeros requisitos para adquirir el equipo que necesita el mago blanco. Esta serenidad no se logra reprimiendo toda actividad vibratoria astral por un esfuerzo de la voluntad sino cultivando la capacidad de responder al Ego, negando toda respuesta a la vibración innata del vehículo astral mismo.

Serenidad y paz no son idénticas. La paz debe ser siempre temporaria y refiere al mundo de sentimiento y a condiciones susceptibles de perturbación. Es un acontecimiento inevitable y esencial para el progreso, que cada paso adelante esté señalado por perturbaciones, por puntos de crisis y caos, posteriormente reemplazados (cuando son manejados con éxito) por períodos de paz. Pero esta paz no es serenidad y a un discípulo sólo se le permite morar dentro del aura del Maestro cuando la serenidad ha sustituido a la paz. Serenidad significa esa calma profunda, desprovista de perturbación emocional, que caracteriza al discípulo que está enfocado en una “mente mantenida firme en la luz”. La superficie de su vida puede estar (desde el ángulo mundano) en un estado de cambio violento. Todo lo que estima y aprecia en los tres mundos puede estar derrumbándose a su alrededor. Pero a pesar de todo, él se mantiene firme, equilibrado en la conciencia del alma, y las profundidades de su vida permanecen imperturbables. Esto no es insensibilidad ni una forzada autosugestión, tampoco es una capacidad de exteriorizar la conciencia de tal modo que los sucesos y acontecimientos individuales son ignorados. Es la intensidad del sentimiento trasmutado en comprensión enfocada. Cuando esto se ha logrado, el discípulo tiene el derecho a vivir dentro del aura del Maestro. Nada hay en él ahora que requiera que el Maestro desvíe Su atención de los esfuerzos vitales hacia la insignificante tarea de ayudar a un discípulo.

Una de las condiciones principales que tiene que cultivar un discípulo para percibir el plan y ser utilizado por el Maestro, es la soledad. En la soledad la rosa del alma florece; en la soledad puede hablar el yo divino; en la soledad las facultades y la gracia del yo superior pueden arraigarse y florecer en la personalidad. En la soledad también el Maestro puede acercarse e imprimir en el alma serena los conocimientos que Él trata de impartir, la lección que debe ser aprendida, el método y el plan de trabajo que el discípulo debe captar. En la soledad se oye el sonido. Los Grandes Seres tienen que trabajar por medio de instrumentos humanos, y el plan y la visión se hallan muy entorpecidos por el fracaso de tales instrumentos.

Al buscador de los Misterios y al manipulador de la ley, siempre le llega un período de soledad y tristeza en que no tiene nadie a su lado y el aislamiento es su sino. De acuerdo a la ley él está solo. Pero sólo temporariamente.

El camino solitario es también el camino iluminado. La soledad es una ilusión que trata de torcer los esfuerzos del servidor y un glamur que puede impedir seriamente la verdadera visión.

La soledad aumenta a medida que el aspirante se aparta del mundo de las almas. Siempre llega un intervalo donde el discípulo siente un intenso aislamiento aparente, pero es sólo una ilusión. Usted sabe que no está solo.

 

Extraído de Un Tratado sobre Fuego Cósmico, Un Tratado sobre Magia Blanca y Discipulado en la Nueva Era Tomo I. Citas contenidas en el libro de recopilación Reflexionen sobre Esto.

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