0%

Humildad y Obediencia

Programa: Reflexión sobre los Libros Azules


Lista de tracks:


Humildad y Obediencia

Reflexión sobre los Libros Azules

Sumar a la lista de reproducción

Reseña:


(Escuchado/descargado 55 veces, 1 visitas hoy)
9+

Cuando se entrena al estudiante occidental nunca se le pide ciega obediencia. Se le hacen sugerencias respecto al método y a la técnica cuya eficacia probaron ser efectivas durante miles de años con numerosos discípulos. Se imparten algunas reglas sobre la respiración, el proceso útil y la vida práctica en el plano físico; pero en el entrenamiento del nuevo tipo de discípulos durante la era venidera, es voluntad de los Gurús y Rishis observadores que se los deje con mayor libertad que hasta ahora. Esto podrá significar un desarrollo algo más lento al principio, pero esperan que traiga un desenvolvimiento más rápido durante las etapas finales en el Sendero de Iniciación.

En consecuencia, se insta a los estudiantes a avanzar con valor y alegría durante el período de entrenamiento, sabiendo que son miembros de un grupo de discípulos, que no están solos, porque la fortaleza del grupo les pertenece y también los conocimientos del grupo a medida que desarrolla la capacidad de captarlos —sabiendo también que el amor, la sabiduría y la comprensión de los observadores Hermanos Mayores, respaldan a todo aspirante Hijo de Dios, aunque aparente e inteligentemente se lo deja abrirse camino hacia la luz mediante la fortaleza de su propia alma omnipotente.

No es obligatorio obedecer. Tratamos de entrenar a servidores inteligentes de la raza, que se desarrollan mediante el esfuerzo autoiniciado, la libertad de acción y el discernimiento en el método y no por incondicional obediencia, pasividad negativa y adhesión ciega. Recuérdenlo. Si alguna vez surge un mandato del grupo subjetivo de instructores del cual soy un humilde miembro, que sea para seguir los dictados de la propia alma y las inspiraciones del yo superior.

No existe tal cosa como la obediencia oculta que enseñan generalmente las actuales escuelas de ocultismo. Antiguamente, en Oriente, el Maestro exigía de Sus discípulos esa obediencia implícita que, en la práctica, hacía al Maestro responsable y cargaba sobre Sus hombros el destino o karma del discípulo. Tal condición no existe. … En la futura nueva era, el Maestro será responsable de ofrecer la oportunidad y la correcta enunciación de la verdad, pero nada más.

Lo que se requiere es obediencia al Plan, no obediencia al Maestro… La obediencia que se solicita es la de la personalidad al alma, a medida que el conocimiento, la luz y el control del alma se hacen cada vez más potentes en la mente y en las reacciones cerebrales del discípulo.

También puntualizaré con toda la claridad y la fuerza de que dispongo, la grande y profunda necesidad de humildad y su expresión constante. No me refiero aquí al complejo de inferioridad, sino a ese ajustado sentido de correcta proporción, queda a su poseedor un equilibrado punto de vista respecto a sí mismo, a sus responsabilidades y al trabajo de su vida. Si posee tal humildad, le permitirá con desapasionamiento observarse a sí mismo y a las oportunidades ofrecidas.

Cultivar un espíritu de verdadera humildad… Existe una arrogancia espiritual que se enmascara con un manto de modestia y que es muy prevaleciente en la actualidad. Hace que los individuos se consideren elegidos por la Jerarquía para salvar al mundo; los conduce a considerarse como voceros de los Maestros o del Cristo; tienden a ser separatistas en sus actitudes hacia otros guías e instructores, negándose a reconocer los numerosos aspectos del trabajo uno y los numerosos métodos que la Mente de Dios ha ingeniado para llegar hasta las masas.

En nuestro trabajo no hay tarea grande o pequeña, sólo obediencia al próximo deber, cualquiera sea.

Sin duda todos los discípulos, ustedes entre ellos, han especulado acerca de su estado y posición en el sendero, como el de sus condiscípulos. Después de todo, ello es natural y humano. Algunos de ustedes son demasiado humildes en el sentido personal, pero no en el sentido de la verdadera humildad. Con esto quiero significar que temen tanto al orgullo, al envanecimiento y a la sobrestimación de sus capacidades, que no son veraces acerca de la realidad, empequeñeciendo el poder de sus almas.

La mayoría de los aspirantes deben continuar durante algún tiempo destruyéndose a sí mismos (desde el ángulo de la personalidad y en esta vida) por lo que ha sido denominado “la ígnea luz de su errónea comprensión y el fuego ardiente de la ambición de su personalidad”, hasta hayan aprendido esa humildad y técnica científica que los hará sabios directores de la luz y el poder que fluye a y a través de ellos todo el tiempo.

Sólo cuando el desapego y la humildad están presentes, puede un discípulo servir en realidad.

El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo no tiene organización exotérica de especie alguna, sede, publicidad ni nombre. Es un conjunto de trabajadores obedientes y servidores del verbo — obedientes a sus propias almas y a la necesidad del grupo. Por lo tanto, los verdaderos servidores de todas partes pertenecen a este grupo, ya presten servicio en el campo cultural, político, científico, religioso, filosófico, psicológico o financiero. Constituyen parte, lo sepan o no, del grupo interno de trabajadores para la humanidad y de místicos del mundo.

Lo que cuenta es el esfuerzo. Los resultados serán inevitables, de acuerdo al esfuerzo.

El clamor del neófito es: “Díganme, díganme, entonces cambiaré”. “Aceptaré todo lo que me digan, pero díganme”. El clamor del discípulo es: “Ayuden en el trabajo. Olvídense de sí mismos. El mundo los necesita”.

 

Extraído de Un Tratado sobre Magia Blanca, Discipulado en la Nueva Era Tomo I y Psicología Esotérica Tomo II. Citas contenidas en el libro de recopilación Reflexionen sobre Esto.

(Escuchado/descargado 55 veces, 1 visitas hoy)
Compartir

Detalles:


Descubrir más
Play Imagen Título
Programa