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Reseña:
… estamos llegando a un período culminante en la historia humana, período en el cual están generalmente activos los Señores del karma. La Ley de Causa y Efecto está trayendo a la superficie los resultados de las actividades pasadas, el pensamiento subjetivo y los impulsos secretos, aplicando el castigo y limpiando la pizarra de la historia humana.
Y, les recordaría, todo lo que está ocurriendo evidencia la energía y expresa la fuerza. Ese es el factor que nunca debe ser olvidado. Es esencial que ustedes las reconozcan como existentes. Ustedes, como individuos o como grupos, poco pueden hacer respecto a ellas más allá de procurar que nada haya en ustedes que pudiera convertirlos —insignificantes como pudieran ser— en un punto focal para el odio, la separación, el temor, el orgullo y otras características que nutren los fuegos que amenazan traer desastre al mundo.
Se valen de la prensa y la radio a fin de distorsionar el pensamiento humano; presentan verdades a medias, imputan móviles falsos, resurgen antiguos agravios, predicen (con malos augurios) dificultades inminentes, fomentan antiguos prejuicios y odios y acentúan las diferencias religiosas y nacionales. A pesar de tanto clamor, exigencias y demanda de organización, en ninguna parte hay plena libertad de prensa, particularmente en los Estados Unidos, donde los partidos y los editores dictan la política de los diarios. La razón principal por la cual no hay prensa alguna realmente libre se basa en dos factores: primero, el hecho de que la humanidad aún no está libre de sus razonamientos predeterminados, sus ignorancias básicas de la historia fáctica, o de las naciones y su sicología; la humanidad todavía está controlada por el sesgo racial y nacional y por el prejuicio. Segundo, el hecho de que todo esto es nutrido y mantenido vivo por las fuerzas del mal, obrando en el lado interno de los asuntos humanos, y ocupándose principalmente del ángulo sicológico porque es tan sumamente potente. Esto lo harán cada vez más a medida que se acerque el fin de esta guerra planetaria; tratarán de contrarrestar el trabajo de la Jerarquía, dificultar las actividades del nuevo grupo de servidores del mundo y oscurecer las cuestiones involucradas a tal grado que los hombres de buena voluntad en todas partes estarán desconcertados y no podrán ver los claros delineamientos de la situación fáctica ni distinguir qué es verdadero y qué es falso. No lo olviden, las fuerzas del mal son extremadamente hábiles.
La sicología masiva de aceptar información indiscriminadamente, de dar pronta obediencia masiva a limitaciones de libertad personal impuestas, sin debida comprensión de las razones subyacentes [y en consecuencia] seguir ciegamente a líderes… sólo llegará a su fin a través de fomentar inteligentemente el reconocimiento individual de yoidad y las aserciones del individuo a medida que procura expresar sus propias ideas. Una de las ideas básicas subyacente en toda conducta humana e individual, es la necesidad de paz y armonía en orden a que el hombre pueda elaborar específicamente su destino. Esta es la profunda creencia fundacional de la humanidad.
También es necesario recordar que, habiendo ganado la guerra contra la agresión y la barbarie en el plano físico (y está ganada), la humanidad ha adquirido ahora el derecho de llevar lo realizado a una efectiva victoria sicológica y mental, y de hacerlo juntos y con la ayuda mancomunada de hombres y mujeres iluminados de todos los países —de allí la inauguración de este Ciclo de Conferencias y Concilios. Este ciclo será largo o corto, de acuerdo con la liberación de la voluntad-al-bien desde el mundo espiritual, en respuesta a la intención masiva de los hombres y mujeres de buena voluntad en todas partes.
Sin embargo, antes de que los muchos hombres puedan ser auto-asertivos sin peligro, debe haber una creciente aparición de aquellos que han trascendido esa etapa, y de aquellos que saben, enseñan y demuestran, de manera que los muchos constituyendo el grupo inteligente, compuesto por individuos conscientes-de-sí, puedan entonces identificarse discriminadamente con propósito grupal y sumergir sus identidades separativas en actividad y síntesis grupal organizada. Esta es la tarea predominante del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Debería ser la aspiración de los discípulos mundiales hoy día.
A medida que el aspecto destructor de la Voluntad de Dios se acerca al cumplimiento del propósito divino, la voluntad-al-bien puede surgir con claridad y dominar los asuntos humanos. Del grandioso mal planetario, demostrado por la destructiva guerra de los últimos años (1914-1945), podrá venir un grande y permanente bien; la Jerarquía espiritual está preparada para evocar el bien latente que subyace en el trabajo de destrucción realizado, pero esto sólo puede suceder si la buena voluntad de la humanidad misma es empleada con adecuado poder invocador. Si esta buena voluntad halla expresión, dos cosas pueden suceder: primero, pueden ser liberados en la tierra ciertos poderes y fuerzas que ayudarán al esfuerzo de los hombres para lograr rectas relaciones humanas, con su efecto resultante —paz; segundo, las fuerzas del mal serán tan contundentemente derrotadas que jamás podrán volver a infligir tal destrucción universal a la Tierra.
Hace algunos años dije que la guerra que puede seguir a esta, se libraría en el campo de las religiones del mundo. Sin embargo, una guerra así no producirá un período similar de extrema masacre y sangre; se librará mayormente con armas mentales y en el mundo del pensamiento; involucrará también el aspecto emocional, desde el punto de vista del fanatismo idealista. Este fanatismo inherente (que se encuentra siempre en los grupos reaccionarios) luchará contra la aparición de la religión mundial venidera y la difusión del esoterismo. Para esta lucha se preparan ciertas iglesias bien organizadas, por medio de sus elementos conservadores (sus elementos más poderosos). Quienes son sensibles a los nuevos impactos espirituales están aún lejos de ser poderosos; lo nuevo enfrenta siempre la suprema dificultad de reemplazar y sobreponerse a lo viejo y establecido. El fanatismo, las posiciones teológicas atrincheradas y el egoísmo materialista, están activamente organizados en las iglesias de todos los continentes y de todas las denominaciones. Es de esperar que defiendan su establecido orden eclesiástico, sus ganancias materiales y su gobierno temporal, y se están iniciando los preparativos necesarios.
Cuando estuvo en la tierra, hace dos mil años, Aquel a quien todos los discípulos sirven, dijo que las cosas secretas serán reveladas; por el surgimiento del bien y del mal los hombres llegarán al conocimiento, a la comprensión, y se verán obligados a dar esos pasos necesarios para construir un mundo nuevo mejor, basado en la Ley del Amor y no en las Leyes de ha Separatividad y del Odio. Esto es lo que sucede ahora. El odio y la separación deben cesar y cesarán cuando el aspirante individual los desarraigue de su propia vida.
La futura lucha surgirá dentro de las iglesias mismas; será precipitada también por los elementos iluminados que ya existen en buen número, aumentando rápidamente su fortaleza por el impacto de la necesidad humana. Luego se extenderá a los hombres y mujeres reflexivos de todas partes, quienes —en rebelde protesta— rechazaron el clericalismo y la teología ortodoxa. No son impíos sino que, por el dolor y la aflicción, aprendieron (sin la ayuda eclesiástica) que los valores espirituales son los únicos que pueden salvar a la humanidad; que la Jerarquía permanece y que el Cristo —como símbolo de la paz y Guía de las Fuerzas de la Luz— no es una fuerza insignificante, sino que está evocando respuesta desde los corazones de los hombres en todas partes. La verdadera religión llegará a ser interpretada en términos de la voluntad-al-bien y su expresión práctica, buena voluntad. Las venideras conferencias mundiales y los concilios internacionales indicarán la fortaleza de esta nueva respuesta espiritual (por parte de la humanidad) a las sobreumbrantes Potestades espirituales que esperan el llamado invocador del género humano. Cuando se eleve ese grito, estas energías divinas se precipitarán a la esfera del pensar y el planeamiento humanos. Entonces los hombres descubrirán que han sido dotados de una renovada fortaleza y de la necesaria percepción interna que les permitirá expulsar a las fuerzas materialistas atrincheradas y al poder de los intereses egoístas —unidos para impedir la libertad humana. Si las conferencias a realizar en el futuro inmediato demuestran que el género humano realmente se está esforzando para ocasionar rectas relaciones humanas, entonces las fuerzas del mal pueden ser rechazadas; las Fuerzas de la Luz entonces tomarán el control.
El problema que enfrenta la Jerarquía es cómo promover estos deseables fines, sin infringir la libertad humana de acción y de pensamiento. El gran Concilio del reino espiritual, del Reino de Dios, actualmente se ocupa de este problema que proporcionará el tema de Sus discusiones y final decisión hasta mediados de Junio. Cuando el sol comience a desplazarse nuevamente hacia el sur, Sus decisiones se habrán tomado en base a la demanda humana. Para entonces, la humanidad habrá indicado la fuerza y naturaleza de su buena voluntad; habrá hecho sonar la “palabra de invocación” —elevándose hasta la esfera espiritual como una exhalación del alma misma de la humanidad; ello habrá expresado una medida de su disposición a sacrificarse para estabilizar el vivir humano y para liberar al mundo de la separatividad y de los abusos que culminaron en esta guerra; por lo menos habrá preparado el camino para el anteproyecto y la planificación que emprenderán el Ciclo de Conferencias y de Concilios. En lo que respecta a la Jerarquía y en respuesta a la demanda humana (en grado y en tipo, de acuerdo con la cualidad de la demanda), la Jerarquía desempeñará su parte y ayudará a hacer posible lo que los hombres sueñan, visualizan y planean hoy.
Consideremos por un minuto lo que la Jerarquía está dispuesta a hacer y lo que Sus miembros planearán y formularán durante el Festival de Pascua en este mes, el Festival de Wesak en abril y el Festival del Cristo a fin de mayo. Podría decirse que la Jerarquía, en conjunción con el gran Concilio de la Voluntad de Dios en Shamballa, dividirá Su trabajo en tres partes, cada una gobernando tres fases del venidero restablecimiento de la humanidad a un vivir civilizado y culto en una nueva y más elevada vuelta de la espiral. Tratarán el problema de la libertad espiritual, como se corporiza en las Cuatro Libertades, y el problema de las rectas relaciones humanas, como se expresará mediante relaciones internacionales, partidos nacionales y asuntos humanos generales. No me corresponde decirles lo que la humanidad, por medio de sus estadistas y líderes, planeará realizar en las conferencias venideras. Mi tarea es movilizar al nuevo grupo de servidores del mundo y a los hombres y mujeres de buena voluntad para que puedan permanecer como un gran “ejército de implacable voluntad espiritual” detrás de los que participan en estas conferencias y concilios, permitiéndoles pensar con claridad sobre los asuntos involucrados y así (por medio de este claro pensar) afectar telepáticamente las mentes de los hombres; esto involucra el uso de un poder rara vez empleado hasta ahora a favor del recto esfuerzo, aunque ya extensivamente utilizado por los guías materialistas de las fuerzas del mal.
La tarea de la Jerarquía consiste en descubrir y llegar a los hombres y mujeres iluminados en todas las iglesias, todos los partidos políticos, todas las organizaciones —sociales, económicas y educativas— de manera que esté claro su propósito unido. Esto Ellos lo harán por intermedio de Sus discípulos en el mundo, discípulos activos, operativos. Así se allanará el camino para la verdadera libertad del género humano —una libertad que hasta ahora es un sueño y una esperanza hasta en los países más democráticos.
Pero detrás de toda esta actividad, vigilada por los Guías espirituales de la raza pero determinada e implementada por la humanidad misma, estará la atención enfocada de la Jerarquía. Esta tensión espiritual que existe entre Ellos es mucho más potente de lo que cualesquiera de ustedes sospecha; parte de Su trabajo preparatorio consiste en poner a disposición ciertas fuerzas y poderes espirituales que —aunque complementarios o suplementarios al esfuerzo autoiniciado de la humanidad— harán que ese esfuerzo tenga éxito. Lo que la humanidad tiene que hacer ahora, y está haciendo ya, hasta cierto grado, es llegar a una correcta orientación respecto a los asuntos humanos.
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“Por lo tanto, los llamo, a cada uno, a un gran servicio de demanda y de invocación en nombre de la humanidad —una demanda para la afluencia de luz sobre las decisiones de los hombres. Les pediría solicitar y esperar el esclarecimiento necesario para quienes tienen que tomar decisión en nombre de los hombres en todas partes. El esclarecimiento individual de ustedes nada tiene que ver con esta demanda. Lo que se requiere es un móvil altruista, y es lo que debe estar detrás de la demanda individual y grupal de ustedes. Ustedes están demandando percepción esclarecida e iluminada para quienes tienen que guiar el destino de razas, naciones y grupos mundiales. Sobre sus hombros descansa la responsabilidad de emprender sabia acción, basada en comprensión mundial, en bien de la cooperación internacional y en el establecimiento de rectas relaciones humanas.
EJ: La nueva era está sobre nosotros y presenciamos los dolores del parto de la nueva cultura y civilización, y esto se está llevando a cabo. Lo viejo e indeseable debe desaparecer y, de estas cosas desagradables, el odio y el espíritu de separación deben ser los primeros.
“Quisiera cerrar este mensaje con palabras escritas hace muchos años. Expresan la actitud y la orientación necesarias:
“Les pido que abandonen sus antagonismos y antipatías, sus odios y diferencias raciales, y que traten de pensar en términos de una familia, una Vida y una humanidad.”
[Bibliografía: El Ciclo de Conferencias, escrito del Tibetano en La Exteriorización de la Jerarquía (ver en www.lucis.org / barra Destacados / Lecturas Sugeridas); El Destino de las Naciones y Sicología Esotérica II; y la Meditación para el Uso de los Medios de Comunicación Masiva para Propósitos Espirituales que se encuentra en sitio: https://lucis.org/la-gran-invocacion/invocacion-y-meditacion/meditaciones/]
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La voz del silencio
Etiqueta: La voz del silencio
Fecha: 21-11-2019



