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Reseña:
Los Siete “Problemas de la Humanidad”
Simientes Finales para Reflexión – Parte II
Problema 3: Los Niños en el Mundo de Hoy
¿Cómo puede proporcionarse nuevamente a estos jóvenes un sentido de seguridad, de estabilidad y de un futuro pleno de oportunidad y felicidad? ¿Cómo pueden restaurarse sus cuerpos quebrantados, sus nervios destrozados y sus almas con cicatrices, de manera que ellos puedan ser adecuados para el vivir humano normal y pacífico y ser los padres de la próxima generación? ¿Cómo puede educárselos de manera que sus ideales y objetivos puedan ser más elevados y diferentes de aquellos que condicionaron el pasado? ¿Cómo puede proporcionárseles un sentido de la “humanidad una” y enseñárseles a vivir cooperativamente, con bondad hacia todos y con buena voluntad en sus corazones? ¿Cómo puede proporcionárseles también un sentido de la integridad y la importancia del individuo y de la parte que el individuo voluntariamente puede desempeñar en el grupo o la vida nacional? ¿Cómo puede erradicarse lo que han visto y oído en sus cortas vidas y reemplazarlo por una nueva visión de vida humana?
¿Cómo podemos sentar las bases para un programa de largo alcance, programa de reconstrucción, de educación y desarrollo, en cuanto afecta a la juventud del mundo y así garantizar un mundo nuevo y mejor?
¿Cuál será el próximo desarrollo evolutivo en el mundo de la educación? ¿Qué sucederá después de este completo colapso mundial y del reconocido fracaso de los sistemas educativos para evitarlo?
¿La gente culta se dará cuenta de su oportunidad? ¿Nuestros ciudadanos civilizados abrazarán la chance de construir de nuevo —no una civilización material esta vez, sino un mundo de belleza y de rectas relaciones humanas, un mundo en el que los niños puedan realmente crecer a semejanza del Padre Uno y en el cual el hombre pueda volver a la sencillez de los valores espirituales de belleza, verdad y bondad?
Espacio de Profundo Silencio…
Problema 4: El Problema del Capital, Trabajo y Empleo
Surgen ciertas preguntas —preguntas que no me propongo contestar pero que sí propongo que se las haga. Respondiendo a estas preguntas, la humanidad resolverá sus problemas o, si quedan sin resolver, la raza humana llegará a su fin. Permítaseme hacer estas preguntas de la manera más sencilla y más práctica posible:
- ¿Ha de restituirse el poder al sistema capitalista? ¿Es totalmente malo? ¿No son los capitalistas seres humanos?
- ¿Se volverá una tiranía el trabajo mismo, a través de sus sindicatos y el creciente poder conferido a sus dirigentes?
- ¿Pueden el trabajo y el capital formar un acuerdo operativo o fusión? ¿Enfrentamos otro tipo de guerra entre estos dos grupos?
- ¿En qué forma puede implementarse la ley de Oferta y Demanda de manera que haya justicia para todos y abundancia para todos?
- ¿Deben adoptar los diversos gobiernos del mundo alguna forma de control totalitario para satisfacer las necesidades de oferta y demanda? ¿Debemos legislar para fines materialistas y comodidad?
- ¿Qué estándar de vida —en la Nueva Era— parecerá esencial para el hombre? ¿Tendremos una civilización puramente materialista o tendremos una tendencia mundial espiritual?
- ¿Qué debe hacerse para impedir que los intereses monetarios se movilicen nuevamente para explotar al mundo?
- ¿Qué hay realmente en el corazón mismo de la moderna dificultad materialista?
Esta última pregunta es la única que tengo intención de contestar y la contestaré con las bien conocidas palabras: “El amor al dinero es la raíz de todo mal”. Esto nos lleva de vuelta a la debilidad fundamental de la humanidad —la calidad del Deseo. El dinero es su resultado y su símbolo.
Espacio de Silencio…
¿Puede inducirse al capital y al trabajo en cada país a trabajar por el bien de toda la humanidad, y no por el bien de su partido, grupo, nación o causa particular?
¿Puede finalizarse el conflicto entre el capital y el trabajo y de ese modo renacer un nuevo mundo? ¿Pueden las condiciones de vida cambiarse tan potentemente, que las rectas relaciones humanas puedan ser establecidas de manera permanente?
Espacio de Profundo Silencio…
Problema 5: El Problema de las Minorías Raciales
Ciertas preguntas surgen inevitablemente en las mentes de los hombres de buena voluntad en todas partes:
¿Se puede confiar en las Grandes Potencias para obrar con altruismo en aras de las pequeñas potencias y de la humanidad como un todo?
¿Pueden olvidarse la política de fuerza y los diversos imperialismos nacionales y ponérseles fin?
¿Se puede trazar una política mundial que asegurará justicia para todos, sean grandes o pequeños?
¿Puede la opinión mundial ser lo suficientemente fuerte en aras de las rectas relaciones humanas, como para maniatar a los egoístamente agresivos y abrir la puerta de la oportunidad a quienes hasta ahora han tenido poca?
La esperanza de establecer una era de rectas relaciones humanas dentro las naciones así como internacionalmente, ¿es un sueño imposible? ¿Es una pérdida de tiempo el considerarla? ¿Es una evidencia sólo de una quimera?
La meta de las rectas relaciones humanas, iguales derechos y oportunidad para todos los hombres en todas partes, ¿proporciona una meta completamente posible, para la cual todos los hombres bien intencionados pueden trabajar con alguna esperanza de éxito?
¿Cuáles son los primeros pasos que deberían darse para promover tales correctos esfuerzos y para sentar una segura base de buena voluntad mundial?
¿Cómo puede despertarse suficientemente a la opinión pública a fin de que los muchos pasos para promover rectas relaciones humanas sean encarados por los legisladores y políticos en todas partes?
¿Qué deberían hacer las minorías a fin de obtener sus justas demandas, sin promover más diferencias y alimentar el fuego del odio?
¿Cómo podemos abolir las grandes líneas de demarcación entre razas, naciones y grupos, y las separaciones que se hallan en todas partes, trabajando de tal manera que la “humanidad una” surja a la arena de los asuntos mundiales?
¿Cómo podemos desarrollar la conciencia de que lo que es bueno para la parte puede también ser bueno para el todo y que el más elevado bien de la unidad dentro del todo garantiza el bien de ese todo?
Estas y muchas otras preguntas surgen y claman por una respuesta. La respuesta llega en la forma de un tópico generalmente aceptado y, lamentablemente, es de la índole de un anticlímax: Establecer rectas relaciones humanas mediante el desarrollo de un espíritu de buena voluntad. Entonces y sólo entonces tendremos un mundo en paz y preparado para avanzar hacia una era nueva y mejor.
Extraído de Los Problemas de la Humanidad, 1ra. Edición completa, 1947
Detalles:
Programa:
Reflexión sobre los Libros Azules
Etiqueta: Reflexión sobre los Libros Azules
Fecha: 10-05-2024



