0%

Los Problemas de la Humanidad – Las Iglesias – Párrafos Silenciados (2)

Programa: Reflexión sobre los Libros Azules


Podcast:


Los Problemas de la Humanidad - Las Iglesias - Párrafos Silenciados (2)

Agregar a lista de reproducción

Reseña:


Abril 1947

Lo importante que trato de decir es que dogmas y doctrinas, teología y afirmaciones dogmáticas, no indican necesariamente la verdad como existe en la mente de Dios, con Cuya mente la mayoría de los intérpretes dogmáticos pretende estar familiarizada. La teología es simplemente lo que los hombres piensan que está en la mente de Dios; de ese modo se igualan a Dios porque, aparentemente, esa mente es un libro abierto para ellos. Cuanto más antigua sea la Escritura mayor será, necesariamente, la distorsión. La doctrina de un Dios vengativo, la doctrina del castigo en algún mítico infierno, la enseñanza de que Dios sólo ama a quienes Lo interpretan en términos de una determinada escuela de pensamiento teológico, el simbolismo del sacrificio de la sangre, la apropiación de la Cruz como símbolo cristiano, la enseñanza sobre el nacimiento [e146] virginal y la descripción de una Deidad enojada sólo apaciguada por la muerte, son los tristes resultados del propio pensamiento del hombre, de su propia naturaleza llena de odio, de su aislacionismo sectario (fomentado por el Antiguo Testamento judío, pero no hallado generalmente en los credos orientales) y de su sentido de temor, heredado del lado animal de su naturaleza —todo ello fomentado e inculcado por la teología pero no por Cristo, ni por el Buda ni por Shri Krishna.

Las tontas pequeñas mentes de los hombres en sus pasadas y presentes etapas de evolución, hoy no pueden ni jamás han comprendido la mente y los propósitos de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser; han interpretado a Dios en términos de sí mismos… Esta presentación distorsionada de la verdad es lo que condujo a la humanidad a formular un cuerpo de doctrinas acerca del cual el Cristo nada sabía y —¿me atrevo a decirlo? — le importaba menos.

Las palabras y epístolas de San Pablo han recibido de los comentaristas igual si no más atención que la que se dio a las palabras de Cristo, [e147] atribuyéndosele la misma infalibilidad, mientras que el único escritor en El Nuevo Testamento que realmente interpretó y comprendió la mente de Cristo fue San Juan; en sus epístolas, el amor de Cristo surge sin debates doctrinales.

Hoy, las mentes de los hombres están reconociendo el amanecer de la libertad; se están dando cuenta de que todo hombre debería ser libre para adorar a Dios a su propia manera. Esto, si es verdad y se insiste mucho en ello, anunciará el fin de la teología.

Los hombres han ido lejos hoy día en el rechazo de dogmas y doctrina y esto es bueno, justo y alentador. Significa progreso pero, hasta ahora, las iglesias no han logrado ver en esto el funcionamiento de la divinidad. Libertad de pensamiento, el cuestionamiento de verdades presentadas, una negativa a aceptar las enseñanzas de las iglesias en términos de la teología pasada y un rechazo de la autoridad eclesiástica impuesta, son características del pensamiento espiritual en este momento; los clérigos ortodoxos consideran que esto es indicio de tendencias peligrosas y de volver la espalda a Dios y, en consecuencia, de una pérdida del sentido de la divinidad. Indica exactamente lo contrario.

Quizás tan grave, debido a su efecto sobre incontables miles de entre el público más ignorante, sean las ambiciones materialistas y políticas de las iglesias. Esto no es tan ostensible en el caso de los credos orientales; en el mundo occidental, esta tendencia está provocando rápido la destrucción de las iglesias.

La primitiva Iglesia Cristiana (que fue relativamente pura en su presentación de la verdad y en sus procesos vivientes) finalmente se dividió en tres ramas principales: la Iglesia Católica Romana que hoy procura capitalizar el hecho de que fue la Madre Iglesia, la Iglesia Bizantina u Ortodoxa Griega y las Iglesias Protestantes. Todas ellas se escindieron en la cuestión de doctrina y todas ellas fueron originalmente sinceras y limpias y relativamente puras y buenas. Todas se han ido deteriorando constantemente desde el día de su creación y hoy se encuentra la triste y grave situación siguiente:

La Iglesia Católica Romana se distingue por tres cosas, todas contrarias al espíritu de Cristo.

  1. Una actitud intensamente materialista. La Iglesia de Roma representa grandes estructuras de piedra —catedrales, iglesias, instituciones, conventos, monasterios. Para construirlos, la política durante siglos fue vaciar de dinero los bolsillos de ricos y pobres por igual. El Dios de la Iglesia Católica Romana es el dinero. Es una iglesia estrictamente capitalista y poderosa en los países más fascistas. El dinero acumulado en sus arcas financia una poderosa jerarquía eclesiástica y mantiene a sus numerosas instituciones y escuelas.
  2. Un programa político de largo alcance y de amplia visión cuyo objetivo es el poder temporal y no el bienestar de la pequeña gente. El programa actual de la Iglesia Católica tiene claras implicaciones políticas; su actitud hacia el comunismo contiene las simientes de otra guerra mundial. Las actividades políticas de la Iglesia Católica en este momento no construyen para la paz, no importa bajo qué apariencia las presenten.
  3. Una política planeada mediante la cual se mantiene en la ignorancia intelectual a la masa de personas y, debido a esta ignorancia, naturalmente se las encuentra entre las fuerzas conservadoras y reaccionarias que tan poderosamente operan resistiendo a la nueva era con su nueva civilización y cultura más iluminada. Fe ciega y completa confianza en el sacerdote y en el Vaticano se consideran como deberes espirituales.

La Iglesia Católica Romana permanece atrincherada y unificada en contra de cualquier presentación nueva y evolutiva de la verdad a la gente; sus raíces están en el pasado pero no está creciendo en la luz; sus vastos recursos financieros le permiten amenazar el futuro esclarecimiento del género humano bajo el manto de un paternalismo y una colorida apariencia externa que oculta una cristalización y una estupidez intelectual que inevitablemente debe significar su perdición final.

La Iglesia Griega Ortodoxa … Como saben, en Rusia la iglesia nuevamente recibió reconocimiento oficial y enfrenta una nueva oportunidad. Aquí no me explayo sobre la iglesia en Rusia hoy día ni sobre sus actitudes actuales. Hasta ahora no constituye un factor en los asuntos mundiales pero hay esperanza de que finalmente pueda surgir como una fuerza regeneradora y espiritual. El desafío de su medio ambiente es grande y ella no puede ser reaccionaria como pueden ser —y lo son— las iglesias en otras partes del mundo.

Las Iglesias Protestantes. La iglesia abarcada por el nombre genérico de “protestante”, se caracteriza por su multiplicidad de divisiones; es amplia, estrecha, liberal, radical y siempre está protestando. Comprende dentro de sus límites a grandes iglesias tales como la Iglesia Episcopal Protestante, la Iglesia Metodista, la Iglesia de Inglaterra, la Iglesia Congregacional, la Iglesia Presbiteriana y muchas otras iglesias, grandes y pequeñas. Estas iglesias también se caracterizan por los objetivos materiales. Están relativamente libres de cualquier sesgo político tal como condiciona a la Iglesia Católica Romana, pero es un cuerpo de creyentes pendenciero, fanático e intolerante. … Las Iglesias Protestantes han sentado un precedente de agria controversia de la que están relativamente libres las iglesias más antiguas, debido a su método jerárquico de gobierno y su centralizado control autoritario. Extraído de “Los Problemas de la Humanidad”, edición original completa, 1947

COMPARTIR

Detalles:


Descubrir más
Reproducir Cover Track Title
Track Authors